Dr. Ignacio Arieta 3689 - San Justo

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Primeros Auxilio - Fracturas

Los accidentes de tráfico son desgraciadamente muy prolíficos en lo que se refiere a la producción de fracturas. Este módulo trata algunas de ellas, en particular las que se producen en brazos y manos.

Por otro lado, es importante tener claro que el destinatario de este tipo de información es el ciudadano normal, no profesional, que con frecuencia desconoce todo o casi todo lo relacionado con los primeros auxilios.

Por esta razón hemos preferido no meternos en aspectos delicados como la reducción de fracturas o cuestiones por el estilo que demandan una actitud frente al accidentado más especializada.

Fracturas y cabestrillos

En este gráfico podemos observar las fracturas más comunes en los miembros superiores. Pasa el puntero por encima de los puntos para saber el nombre del hueso afectado.


Fractura del brazo por debajo del codo y/o la mano o los dedos:

Hemos utilizado como método de inmovilización un periódico sujeto con pequeños cordeles. Tanto en el caso de fractura de Cúbito o Radio (sencilla o compuesta) como de mano o dedos, primero debemos inmovilizar el antebrazo o mano. Toda la operación debe realizarse con delicadeza. Los cordeles estarán firmes pero sin pasarse, no vayan a añadir dolor innecesario. El cabestrillo, que sujetaría el brazo previamente inmovilizado, está realizado con una camiseta, un elemento fácil de poner y cómodo para el paciente. El nudo en la zona del codo fija todo el armazón y evita que el brazo se deslice hacia fuera.

Fractura 1 Fractura 2

Fractura del codo

El caso que contemplamos es el de la fractura de codo que impide al brazo estirarse. En caso contrario (la rotura impide doblar el brazo) habría que fijar el brazo al cuerpo: primero entablillaríamos el brazo y, posteriormente, fijaríamos éste al cuerpo con algo mullido entre ambos. Si el codo está doblado debemos inmovilizarlo completamente. La cinta que lo rodea y une al cuerpo persigue este fin. Hay que tener cuidado y no presionar una arteria. Para asegurarnos, tomar el pulso en la zona cubital/radial. El clásico pañuelo alrededor del cuello y muñeca completan la inmovilización.

Fractura 3 Fractura 4

Fractura de la parte superior del brazo

Aunque no se aprecia en la foto, debajo de la axila es conveniente colocar algo blando que amortigüe el contacto entre brazo y cuerpo. Con respecto al entablillado recordar que se debe inmovilizar toda la extensión del miembro afectado y que los cordeles que lo amarren deben estar firmes pero nunca excesivamente apretados. Observad que el brazo está sostenido en ángulo recto. De este modo, evitamos presionar el antebrazo contra el entablillado y también que los músculos que rodean al hueso fracturado estén en posición más relajada.

Fractura 5 Fractura 6

Fracturas

La fractura de un hueso puede ser consecuencia de un golpe directo sobre el punto de fractura o como consecuencia de una torsión o golpe alejado del mismo. Esto debe entenderse en el sentido de que, tras un accidente, en el que el cuerpo haya impactado directamente contra algo sólido o con intermediación de la carrocería pueden aparecer, sin embargo, fracturas en partes del cuerpo aparentemente protegidas.

Por lo tanto, en un accidente, siempre se deben tratar los dolores como síntomas de posible fractura. Una primera inspección visual puede darnos pistas. En cualquier caso, conviene mirar siempre antes de tocar o mover al accidentado. Entre otras razones por que es posible que la inflamación posterior dificulte su localización.

Cuando en un accidente hay varias personas involucradas, se deben tratar la asfixia y hemorragias primero. Un accidentado con posibles fracturas habrá de ser inmovilizado antes de moverle, terminando el tratamiento más tarde.


Tipos de fracturas

Hay dos tipos básicos: la fractura abierta, que perfora la piel, y la cerrada. Ya se ha comentado que, por ahora, nos ocuparemos solo de las cerradas y, dentro de éstas, algunas de las más frecuentes localizadas en las extremidades superiores. Las fracturas que no perforan la piel ni están expuestas se denominan cerradas.

Debemos saber que las fracturas cerradas pueden verse complicadas por hemorragia o lesión de los órganos internos, lo que implica hacer todo lo posible para poner en conocimiento de cualquier servicio profesional (policía, ambulancia..) la existencia del accidente. Un tercer tipo, que se da más frecuentemente en los niños, es la fisura, que consiste en una rotura parcial del hueso.


Síntomas

El dolor intenso, agravado por intentos de mover la parte afectada, es el síntoma más inmediato. Generalmente el dolor viene acompañado por una sensibilidad exacerbada, incluso para la presión más ligera. Un tercer síntoma es la inflamación, que aparece a los pocos minutos.

Casi siempre la fractura viene asociada a una mayor o menor deformidad que podemos constatar comparando el área sospechosa de fractura y su simétrica no afectada.

Finalmente (a veces para desgracia del accidentado) averiguamos la existencia de fractura cuando, tras mover el miembro roto, oimos algo parecido a un sonido chirriante... Está completamente contraindicado, en cualquier caso, mover la parte dañada para comprobar si está rota.


Instrucciones

Si se espera atención médica, inmoviliza las fracturas cerradas y deja que un profesional las trate después.
Usa cabestrillos para los brazos. Los cabestrillos pueden improvisarse con prendas de ropa, cinturones...Ojo con los nudos y presiones próximas a la herida.
En caso de entablillado el objeto debe ser más largo que el hueso. Si no dispones de tablas o instrumentos para aumentar la inmovilidad, sujeta con vendas el miembro herido al cuerpo sano. En este caso y en general, separa de la piel todo material duro colocando en medio algo blando. De lo contrario se producirán llagas por la presión. Asegura firmemente arriba y debajo de la fractura y por debajo de la articulación más próxima. Ata todos los nudos al mismo lado, teniendo fácil acceso a ellos y usa nudos o lazos cruzados. Apretar con delicadeza y no demasiado, ya que se podría cortar la circulación.
Utiliza una venda triangular doblada o una banda de tela ancha. ¡Ojo! no usar vendas estrechas, cuerdas o alambres... siempre se podrá usar antes una prenda superior, como una camisa. Otro tipo de materiales utilizados como soga podrían cortar la circulación, además de producir una molestia añadida e innecesaria. Comprueba periódicamente la circulación. Los dedos azulados o cenicientos son claras señales que indican que los vendajes están muy ajustados.


Fracturas abiertas

Tipo de fractura que se caracteriza por la salida del hueso fracturado al exterior, lo cual provoca una herida abierta que puede ser causa de una importante hemorragia. También la fractura abierta puede haber sido provocada por un corte profundo que llegue hasta el mismo hueso, fracturándolo. Con este tipo de fracturas existe un fuerte riesgo de infección.


Fracturas 1

Fracturas cerradas

La fractura cerrada puede ser: simple, sencilla, compuesta, doble, conminuta e incompleta. Si bien no existe herida importante, este tipo de fractura sí puede provocar hemorragias internas. En el caso de que el herido tenga alguna hemorragia abierta, quemadura, haya entrado en estado de shock o esté en parada cardio respiratoria, tendremos que tratar las diferentes lesiones por orden de importancia, dejando las fracturas para el final.


Fracturas 2

Fracturas simple

Tipo de fractura limpia, debido a un golpe brusco y seco recibido directa o indirectamente en el hueso, el cual se fractura de forma completa. Antes de mover al accidentado es conveniente practicar una inmovilización previa de la parte dañada.


Fracturas 3

Fractura sencilla

A diferencia de la fractura simple, la fractura sencilla es aquella que se produce en aquella parte de la extremidad formada por dos huesos (cúbito/radio, tibia/peroné...). A efectos de inmovilización se deben tratar igual que si de un hueso simple se tratara.


Fracturas 4

Fractura compuesta

Cuando se rompen los dos huesos de una extremidad se habla de fractura compuesta (en la imagen, cúbito/radio). Es fácil constatar este tipo de fractura pues la extremidad aparecerá doblada en la zona de la fractura. En este caso, si no nos atrevemos o sabemos realizar una reducción previa, mejor nos abstenemos de realizar un entablillado aunque, eso sí, el accidentado no debe moverse ni mucho menos apoyar esa parte.


Fracturas 5

Fractura doble

Se produce al fracturarse en dos puntos un hueso largo (húmero, fémur, etc). Como en el caso de la fractura compuesta, es fácil su percepción visual y muy necesaria una actuación por parte del socorrista en extremo cuidadosa.


Fracturas 6

Fractura conminuta

Con este nombre se denomina la fracturación múltiple del hueso como consecuencia de un aplastamiento en esa parte de la extremidad. Este tipo de fractura la padecen con frecuencia los motoristas, pues a menudo su cuerpo actúa como "carrocería" absorbiendo el golpe directo de objetos muchísimo más duros. La recomposición completa del hueso en estos casos es bastante compleja.


Fracturas 7

Fractura incompleta

Tipo de fractura que no llega a dividir el hueso en dos partes. No se puede considerar como una fisura, ya que la extensión de la fractura es mayor. La fisura, en general, es propia de huesos muy flexibles, es decir, los que tienen los niños.